jueves, 4 de junio de 2009

2° EVALUACIÓN CATEDRA BOLIVARIANA / FACILITADORA: FLORIMAR ALVAREZ

Buenas tardes a todos los integrantes de las secciones 1 y 2, quinto semestre, Ingeniería Mecánica, de la asignatura Cátedra Bolivariana, régimen nocturno, por parte de su Facilitadora Florimar Álvarez. La presente es para publicar nuestra segunda evaluación, la cual tendrá una ponderación del 10%, tal y como se los señale, en la misma deberán realizar un informe analítico del material que a continuación les voy a suministrar, recuerden ser precavidos con los errores ortográficos, así como, colocar nombre, apellido y cédula de identidad de los integrantes cada uno de los grupos, ya que de no ser así, lo tomaré como que alguno de los mismos no trabajo, no olviden que no es un resumen es un Informe Analítico, el cual deberán enviar por esta vía. Tendrán hasta el día jueves 12 de junio de 2009 entregar el informe, para luego hacer entrega de las notas de cada uno de ellos.

RELACIONES CON LA SOCIEDAD MADRILEÑA

Bolívar en Madrid

En 1799 A los 15 años, Simón viajó por primera vez a España, visitando de paso Veracruz y Ciudad de México y haciendo una corta escala en la Habana. En Madrid, bajo la dirección de sus tíos Esteban y Pedro Palacios y del sabio Marqués de Ustáriz, su mentor intelectual, Simón perfeccionó sus conocimientos literarios y científicos (el francés, la historia, las matemáticas, etc.) y su educación de hombre de mundo con la esgrima y el baile. La frecuentación de tertulias y salones en la corte pulió su espíritu, enriqueció su idioma y le dio mayor aplomo.

Bolívar llegó a Madrid, asistiéndose en la casa de su tío Esteban Palacio. Más tarde se trasladaría a la calle de Atocha (muy cerca de la actual Estación de Ferrocarril. Frecuentaba entonces a algunos amigos y compatriotas, entre ellos Luís de Eraso, Esteban Escobar, el Coronel Freites, Mariano Montilia y Manuel Manllo. Este último, se decía, era muy amigo de la Reina María Luisa. También existe el rumor (para mi un simple "chisme", nada absoluto u mucho menos comprobado), de que Bolívar era "amigo íntimo" de la soberana.

La vida en Madrid no le gustó. Y con esto me refiero más bien al ambiente noble ("noblezco", de nobleza) y "novelesco" (de novela), de aquella sociedad. Ambiente de corrupción y decadencia. Ambiente que no iba nada de acuerdo con él, quien con su espíritu soñador volaba más alto que los otros. El ver ese espectáculo, para él tan deprimente, en la corte de Carlos IV y la dictadura que se imponía en su América le hacían arder en deseos de volver a su tierra tan querida y tan ansiosa de libertad e independencia. Bolívar piensa en su regreso, pero antes debería de trasladarse a otro lugar: París.

En esos días, conoció a María Teresa Rodríguez del Toro y Alaiza, una joven española de quien se enamoró. Pensó inmediatamente en fundar una familia, tener descendencia y regresar a Venezuela para disfrutar de sus bienes. Pero su tío pensó que era un poco precipitado y le aconsejó viajar algún tiempo. Sería tiempo de pensar en el matrimonio un poco más tarde. En la primavera de 1801, viajó a Bilbao donde permaneció el resto del año. Después fue a Francia, a París y Amiens. El país, su cultura, las gentes lo encantaron. En el mes de mayo de 1802, estaba de nuevo en Madrid donde se casó, el 26, con María Teresa. Los dos jóvenes esposos viajaron a Venezuela, pasando momentos felices hasta enero de 1803.

REGRESO A VENEZUELA

Evidentemente, esta circunstancia no nace en Bolívar ni se produce de forma repentina. El fervor del momento y sus conversaciones con importantes intelectuales de la talla, precisamente, de su maestro, le hacen comprender la situación de América respecto a España. Bolívar se entera de las fallidas expediciones libertadoras de Francisco de Miranda en Ocumare y la Vela de Coro, y decide emprender viaje de regreso.

Bolívar regresó a Caracas a mediados de 1807, tras una corta estancia en Estados Unidos, para retornar a su antigua vida de hacendado. José Antonio Briceño, un vecino de tierras y fincas, le esperaba con un cerco en sus tierras; tal asunto debía resolverse cuanto antes. Durante algún tiempo Bolívar atiende a sus asuntos y espera acontecimientos que poco a poco se van fraguando, y en los que participa o confabula.

Las incursiones de Miranda habían incorporado entre algunos caraqueños el concepto de la emancipación; sin embargo, la gran mayoría de los criollos se conformaba con rebelarse pasivamente violando las normas que se dictaban desde España. Bolívar ya se había incorporado a las actividades de la conspiración (en 1808 ya conspiraba) cuando estalló la revuelta el 19 de abril de 1810. Las noticias del reino anunciaban la invasión de España por parte de las tropas de Napoleón y el secuestro del rey y su hijo Fernando. La situación era propicia para que el conde de Tovar presentara al gobierno un proyecto para crear una junta de gobierno adscrita a la Audiencia de Sevilla. Los criollos demandaban participación política. En un comienzo, las autoridades se mostraron reacias al proyecto, pero, posteriormente, ante el vacío de poder que se había creado, decidieron pactar con los conspiradores. Bolívar, enterado de la situación, abrió las puertas de "la cuadra de Bolívar" para incorporarse en las reuniones. Se negó categóricamente a participar en el proyecto de la coalición; para él, debía clamarse por la emancipación absoluta.

Todo ello, mientras en la Metrópoli se suceden hechos vertiginosos, la citada invasión napoleónica y la Guerra de la Independencia, que concluye con la expulsión de los franceses y el retorno de Fernando VII que, una vez pacificada España, se lanza a una represión militar ilimitada en América. Sin embargo, el continente es demasiado grande, y los apoyos dispares. Argentina es el primer gran territorio que consigue la independencia, mientras en la zona centro-americana el panorama es más equilibrado.

FALLECIMIENTO DE LA ESPOSA DE BOLÍVAR

En el tiempo que estuvo en España, conoció a una joven llamada María Teresa del Toro, de 20 años de edad, española, mujer bien educada y culta de su época, de ojos color café, complejidad pálida y de naturaleza tímida y carácter amable. De quién a los 17 años se enamoró perdidamente Bolívar a pesar que ella era algo mayor que él. Con pasión se acogió a Bolívar a esta felicidad la primera que pudo alcanzar y anhelaba partir en seguida a vivir con aquella niña, un idilio romántico en la tierra de sus mayores.

María Teresa fue sin duda, delicada, pálida y bella, con la represión de esas almas precoces cuya mirada melancólica parece presagiar el breve tiempo que han de vivir. Pocas veces la historia presenta en sus héroes sucesos tan fantásticos, de tan fabulosas realizaciones, como los de Bolívar, un alma en que se sigan tan de continuo la felicidad y la depresión, un alma tan escéptica entre todas las conquistas, con tantas dudas respecto a sus propias inclinaciones y sin embargo, tan temeraria siempre en un incesante designio de vencer al destino.

Cuando hubo vuelto de su estadía en París, pide como oficial del Rey permiso para casarse. Durante algunos meses vivió los etéreos sentimientos, el amor juvenil que se basta a si mismo. En los valles de Aragua, en la residencia campestre de sus padres, dejaron correr los días.

El 5 abril de 1802, Bolívar le propone formalmente matrimonio a María Teresa. El padre de María Teresa, aplacado por el compromiso formal y, probablemente también por razón de los bienes del novio valoradas en unos 200.000 duros, dio su permiso y bendición a la pareja.[ ]Simón le propone a María Teresa Rodríguez del Toro y Alayza que se casen ese mismo año en el Puerto de La Coruña. En Santander, España, el 30 de marzo de 1802, Bolívar otorga poder a Pedro Rodríguez del Toro para suscribir en su nombre las capitulaciones matrimoniales.

Bolívar de 18 años y María Teresa de 21, el 26 de mayo de 1802, día miércoles, cumple Bolívar su promesa[. ]La boda se celebra en el Teatrillo del Palacio del Duque de Frías, donde funcionaba la primitiva Iglesia Parroquial de San José, en Madrid, después de obtener permiso del Rey para hacerlo y de lograr la dispensa de amonestaciones. Al cabo de unos 20 días que la pareja empleó en despedirse de los suyos y trasladarse a La Coruña.

El 22 de enero de 1803 muere en Caracas María Teresa del Toro y Alayza, esposa de Simón Bolívar. El matrimonio duró escasamente ocho meses. El joven Bolívar quiso tanto a su mujer, que al morir ésta, víctima de la fiebre amarilla, se dedicó a viajar, transido de dolor, para mitigar la pena que le causó la ausencia de su María Teresa.

Es en este estado de ánimo cuando jura que no volverá a casarse jamás. Y esto, a pesar de sus muchos amores y amoríos, lo cumplió fielmente, como sus otros juramentos.

Bolívar vio hundirse el cielo y parece que en el paroxismo del dolor sólo su hermano pudo rescatarlo, fue entonces cuando Bolívar a los 20 años confió a su hermano la administración de sus bienes y se embarcó de nuevo hacía el viejo continente, esta vez sin compañía; lo agitaban los sentimientos de desilusión y esperanza. En Europa asistió a la coronación de Napoleón, observó el debilitamiento de España a raíz de la invasión francesa y juró en el Monte Sacro en Roma (1805) que iba a dedicar el resto de su vida a liberar su país del yugo español.

En una carta dirigida a un amigo que vivía en Francia, Bolívar expresó sus sentimientos después de la muerte de su esposa: "La he perdido; y con ella la vida de dulzura que alegraba mi tierno pecho... El dolor no me deja un solo instante de sosiego". Era una emoción profunda y sincera, expresada con mucho romanticismo.

El joven viudo regresó a Europa a fin de ese mismo año, pasando por Cádiz y Madrid, y se instaló en París en la primavera de 1804.

ENCUENTRO CON SIMÓN RODRÍGUEZ Y HUMBOLTD

En 1801 Simón Rodríguez se halla en Bayona (Francia), de donde pasa a París y allí traduce, ese mismo año, la Atala de Chateuabriand. En esta ciudad se encuentra de nuevo con Simón Bolívar en, convirtiéndose a partir de este momento en una figura decisiva en el rumbo que tomará la vida del futuro Libertador de América. En tal sentido, juntos parten en abril de 1805. Hicieron parte del recorrido a pie, al cruzar los Alpes. En Roma, un día de agosto de 1805, subieron a la cima del Monte Sacro. Tras una visita a Nápoles, Bolívar regresa a París donde a comienzos de 1806 se afilia por breve tiempo a la masonería. A fines de ese mismo año se embarca en Hamburgo en un buque neutral que toca Charleston en enero de 1807; recorre una parte de los Estados Unidos, y regresa a Venezuela a mediados del mismo año. Durante su permanencia en la República del Norte - según lo declaró más tarde - vio por primera vez en su vida el ejercicio de la "libertad racional". En Milán presencian la coronación de Napoleón Bonaparte como rey de Italia.

Finalmente, la gira culmina en Roma, donde el 15 de agosto del mismo año, Bolívar, junto a Rodríguez y Fernando Toro, jura dedicarse por completo a la causa de independencia de Hispanoamérica.

HUMBOLFD

Alexander Von Humboldt fue el gran viajero, geógrafo y naturalista alemán, estudió la flora, la fauna, geología y arqueología de muchos países sudamericanos. Humboldt finalizó su viaje al continente americano en Estados Unidos, donde fue recibido por el presidente Thomas Jefferson, un aficionado a los estudios geográficos.

El polifacético científico almacenó para siempre importantes datos sobre el clima, los recursos naturales, la orografía, fauna y flora de la región y a partir de 1804, cuando llegó a París, volcó todo ello en una obra de 34 tomos: Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente. Necesitó sin embargo casi 30 años para sacar las conclusiones de sus investigaciones.

A finales de 1803 Bolívar desembarcó en Cádiz y de allí se dirigió a Madrid. Para los primeros días de mayo de 1804 se traslada a París, donde coincidió con el viajero Alejandro Von Humboldt donde se conocieron. Desde entonces el Libertador solía decir que el alemán era "el descubridor científico del Nuevo Mundo, cuyo estudio ha dado a América algo mejor que todos los conquistadores juntos".

A Cuba legó sus estudios valiosos acerca de la Isla, además de su afán por apreciar los grandes valores de su geografía, flora y fauna que a las actuales generaciones de cubanos nos toca preservar.


Humboldt se instaló en capital francesa, hasta 1827, en la cual se expresaba del libertador venezolano Simón Bolívar, quien diría de él: "Fue el verdadero descubridor de América... sus estudios beneficiaron a América más que todos los conquistadores juntos."

CORONACIÓN DE NAPOLEÓN

El imperio

Con la esperanza de consolidar su puesto, Fouché le sugirió a Bonaparte que la mejor forma de apaciguar conspiraciones sería transformar el consulado vitalicio en un imperio hereditario, el cual, dado que tendría un heredero, quitaría toda esperanza de cambiar el régimen por asesinato. Bonaparte acoge la sugerencia y en 28 de mayo 1804 se proclama el imperio.

La heterogénea oposición a su gobierno fue desmantelada mediante drásticas represiones a derecha e izquierda, a raíz de fallidos atentados contra su persona; el ejemplo más amedrentador fue el secuestro y ejecución de un príncipe emparentado con los Borbones depuestos, el duque de Enghien, el 21 de marzo de 1804. El corolario de este proceso fue el ofrecimiento que le hizo el Senado al día siguiente de la corona imperial. La ceremonia de coronación se llevó a cabo el 2 de diciembre en Notre Dame, con la asistencia del papa Pío VII, aunque Napoleón se ciñó la corona a sí mismo y después la impuso a Josefina; el pontífice se limitó a pedir que celebrasen un matrimonio religioso, en un sencillo acto que se ocultó celosamente al público, una nueva Constitución el mismo año afirmó aún más su autoridad omnímoda.

Bolívar regresó a Venezuela en 1807 después de una breve visita a los Estados Unidos. En 1808 Napoleón instaló a su hermano, José, como Rey de España. Esto instigó una gran revolución popular en España conocida como la Guerra Peninsular. En América, como en España, juntas regionales se formaron para luchar contra el nuevo rey. A diferencia de las juntas españolas, las juntas americanas lucharon contra el poder del rey, no solo la persona de José Bonaparte.

VIAJE A ROMA

El segundo viaje llega por propósito la distracción de la viudez temprana dura 3 años en los cuales disipa una cuantiosa fortuna material en su segundo viaje también se observa una faceta diferente a la del primer viaje; aquí el interés era evidentemente político, le atrae el dominio en el manejo de los bienes del estado y el bienestar de su patria. Puso especial atención a la relación de influjo y veneración que había logrado Napoleón con el pueblo Francés en esos días de gloria, de Francia, Bolívar pasó a Italia, y en Roma rodeado de los recuerdos de la época republicana se consolidó su convicción plena de que debía lucha por la libertad de los pueblos americanos y de que esa tarea a ejecutar de ahí en adelante. Esto culmina en el Monte Sacro y en el juramento definitivo: Es el viaje de aprendizaje con Rodríguez visita España Inglaterra, Francia, Portugal, Italia y parte de Australia y Alemania a su regreso desembarca en los Estados Unidos. El tercer viaje a Europa, va de diplomático a la Gran Bretaña, como interprete de una de las primeras embajadas venezolanas. Bolívar tiene ocasión de gusta calmadamente la vida Inglesa, siente una admiración extraordinaria por el pueblo ingles y también estabilidad respeto, dignidad, sensatez, sentido práctico, le produce la más alta y viva impresión.

Afiliado a la masonería y empapado de las ideas liberales, ya en 1805 juró en Roma que no descansaría hasta liberar a su país de la dominación española. Y, aunque carecía de formación militar, Simón Bolívar llegó a convertirse en el principal dirigente de la guerra por la independencia de las colonias hispanoamericanas. Además, le proporcionó al movimiento una base ideológica mediante sus propios escritos y discursos.

El mundo de la Ilustración, el militarismo y la ruptura con el pasado que representaba Napoleón, el romanticismo como espíritu poético, y la racionalidad en su trato directo con intelectuales y científicos como Von Humbolt y Bonpland . Cierto o leyenda, tiene sentido que de alguna forma todo ello se resuma en el supuesto compromiso asumido por Bolívar cuando poco después viaje hasta Roma con su preceptor venezolano, con el que coincide en Paris, Simón Rodríguez, En Roma, un día de agosto de 1805,

JURAMENTO EN EL MONTE SACRO

En esa época Con él estaban sus amigos Simón Rodríguez, quien contaba entonces unos 36 años y había sido su maestro en Caracas, y Fernando Rodríguez del Toro, de 32. Habían salido de París el 6 de abril anterior, y por la vía de Lyon, Chambéry, Turín, Milán, donde vieron a Napoleón coronarse como Rey de Italia, Montichiari, Venecia y Florencia, llegaron hacia el mes de julio a Roma. Ahí, según la tradición, se alojaron en una posada de la plaza España, cerca de la imponente escalinata que conduce al templo de Santa Trinitá dei Monti.

Durante varias semanas recorrieron la ciudad, visitando sus monumentos y sus ruinas llenas de evocaciones históricas, testimonios de la grandeza y la decadencia de los imperios. El 15 de agosto se dirigieron los 3 al llamado Monte Sacro, situado entonces fuera del recinto de la ciudad, a orilla del río Anio. Ese lugar era célebre en la historia de la antigua Roma, que los 3 venezolanos conocían bien, porque allí se habían retirado los plebeyos en sus desavenencias con los patricios en la época de la República.

Es muy probable, como lo insinuó el mismo Bolívar años más tarde, que al dirigirse al Monte Sacro tanto él como sus compañeros tuvieran el propósito de realizar un gesto simbólico, como venezolanos que deseaban la independencia de la patria nativa y de toda la América entonces dominada por España. Ascienden por las laderas de la colina, y en la cima conversan sobre la sucesión de las civilizaciones, su apogeo y su declinación a través de los siglos. Son hombres penetrados por el espíritu de la Ilustración racionalista, que creen en el progreso indefinido del género humano, influenciados también por el nacionalismo y el romanticismo presentes ya en la Europa de aquellos años.

Simón Bolívar es un joven madurado por el infortunio: la aún reciente muerte de su esposa; la presencia de su antiguo maestro, convertido ahora en consejero y amigo, es un poderoso estímulo intelectual. Simón Rodríguez Bolívar llamará más tarde «El Sócrates de Caracas», usa un método similar al de este filósofo de la Grecia antigua, basado en preguntas que poco a poco conducen a su interlocutor a descubrir las realidades. Es cuando Bolívar pronuncia a viva voz lo siguiente:

¡Juro delante de usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor, y juro por mi Patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español!

Juramento hecho por Simón Bolívar en Roma el 15 de agosto de 1805, cuando era un joven de 22 años de edad.

REGRESO A VENEZUELA

Bolívar regresó a Caracas convencido de la misión que decidió atribuirse. Miranda no tardaría en seguirlo; su figura era algo mítica entre los criollos, tanto por el largo tiempo que pasó en el exterior como por su participación en la Independencia de Norteamérica y en la Revolución Francesa. Casi nadie lo conocía, pero Bolívar, convencido de la utilidad de este hombre para la empresa que se iniciaba, lo introdujo en la Sociedad Patriótica de Agricultura y Economía (creada en agosto de 1810). Ganados ambos a la idea de proclamar una Independencia absoluta para Venezuela, instaron a los miembros de la Sociedad a pronunciarse a favor de ello ante el Congreso Constituyente de Venezuela, reunido el 2 de marzo de 1811. Fue a propósito de ello que Bolívar dictó su primer discurso memorable: "Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana. Vacilar es perdernos". El 5 de julio de 1811 el Congreso declaró la Independencia de Venezuela y se aprobó la Constitución Federal para los estados de Venezuela.

La primera República se perdió como consecuencia de las diferencias de criterios entre los criollos, de los resentimientos entre castas y clases sociales, y de las incursiones de Domingo Monteverde, capitán de fragata del ejército realista, en Coro, Siquisique, Carora, Trujillo, Barquisimeto, Valencia y, finalmente, Caracas. Estaba claro que una guerra civil iba a desatarse de inmediato, pues la empresa en cuestión era todo menos monolítica. Bolívar tomaría conciencia del carácter clasista de la guerra y reflexionaría sobre ello a lo largo de todas sus proclamas políticas. En esta oportunidad, sin embargo, le tocó defender la República desde Puerto Cabello. A pesar de su excelente labor política y militar en defensa del castillo, todo fue inútil; las fuerzas del otro bando eran superiores, y a ello se le sumaba la ruina causada por los terremotos ocurridos en marzo de 1812. El 25 de julio se produjo la capitulación del generalísimo Francisco de Miranda; si bien necesaria en su opinión, esta acción llenó de ira a Bolívar, quien, al enterarse de los planes de Miranda de abandonar el territorio, participó en su arresto en el puerto de La Guaira: "Yo no lo arresté para servir al rey sino para castigar a un traidor".

La estrategia de Bolívar fue entonces huir hacia Curazao, desde donde partió a Cartagena. Su intención, arropada en el manto de un discurso deslumbrante, era encontrar apoyo en las fuerzas neogranadinas para emprender en Venezuela la reconquista de la República. "Yo soy, granadinos, un hijo de la infeliz Caracas, escapado prodigiosamente de en medio de sus ruinas físicas, y políticas": con estas palabras prosiguió el Manifiesto de Cartagena, carta de presentación de Bolívar ante el Soberano Congreso, en el cual hace un diagnóstico de la derrota al tiempo que ofrece sus servicios al ejército de esa región. Los vecinos lo acogieron otorgándole el rango de Capitán de Barrancas.

Bolívar libró unas cuantas batallas, incluso desobedeciendo órdenes, y bajo el mismo procedimiento emprendió su arremetida hacia Venezuela. Se inició en mayo de 1813 la Campaña Admirable, gesta que consistió en la reconquista de los territorios del occidente del país y en forma simultánea los de Oriente a cargo de Santiago Mariño hasta entrar triunfalmente en Caracas en agosto del mismo año. ¡Vuelve la República! A su paso por Mérida le llamaban "el Libertador", y con ese nombre fue ratificado por la municipalidad de Caracas, que le nombró, además, capitán general de los ejércitos de Venezuela.

19 DE ABRIL DE 1810

Lo que aconteció el 19 de Abril de 1810 fue un movimiento revolucionario y popular ocurrido en la ciudad de Caracas el jueves santo del 19 de abril de 1810, iniciando con ello la lucha por la Independencia de Venezuela. El movimiento se originó por el rechazo de los caraqueños al nuevo gobernador Vicente Emparan quien había sido nombrado por el hermano de Napoleón Bonaparte, José I de España, quien se desempeñaba como rey de turno debido al derrocamiento del rey Español, Fernando VII, tras la invasión napoleónica en España. El jueves santo del 19 de abril mientras el capitán general Emparán se dirigía a misa un grupo perteneciente a la aristocracia y burguesía criolla, miembros del Cabildo de Caracas, desconoce entonces al Capitán General de Venezuela. El, no estuvo de acuerdo con esto, y cuando desde la ventana del ayuntamiento le preguntó al pueblo que se había reunido en la plaza mayor (plaza Bolívar) si quería que el siguiera mandando, el presbítero José Cortés de Madariaga, le hizo signos a la multitud para que contestaran que "NO". Y eso fue lo que ocurrió. Emparan dijo que entonces, el tampoco quería el mando, renunció y se fue a España. Se firma también el Acta del 19 de abril de 1810, se aduce que actuaban en nombre de Fernando VII, rey depuesto de España, y en desobediencia de José I. Se establece una Junta de Gobierno que toma las siguientes iniciativas: establecer juntas similares en las provincias de Cumaná, Margarita, Barinas, Barcelona, Trujillo y Mérida; además de liberar el comercio exterior, prohibir el comercio de esclavos negros, crear la Sociedad Patriótica (para fomentar la agricultura y la industria), así como la Academia de Matemáticas. Se envía delegaciones diplomáticas a los países que podían apoyar la insurrección: Inglaterra, Estados Unidos y Nueva Granada. Tres provincias permanecen leales al gobierno establecido en España: Maracaibo, Coro y Guayana.

Este desconocimiento a la autoridad del Capitán General de Venezuela es un paso al 5 de julio de 1811, con la firma del Acta de la Declaración de Independencia de Venezuela, en la que Venezuela declara formalmente su independencia.

Este aniversario se celebra como el Día de la Proclamación de la Independencia de Venezuela. El Libro de Actas original del primer Cabildo de Caracas se encuentra en la Capilla Santa Rosa de Lima en Caracas.

ACTA DEL 19 DE ABRIL DE 1810

En la ciudad de Caracas a 19 de abril de 1810, se juntaron en esta sala capitular los señores que abajo firmarán, y son los que componen este muy ilustre Ayuntamiento, con motivo de la función eclesiástica del día de hoy, Jueves Santo, y principalmente con el de atender a la salud pública de este pueblo que se halla en total orfandad, no sólo por el cautiverio del señor Don Fernando VII, sino también por haberse disuelto la junta que suplía su ausencia en todo lo tocante a la seguridad y defensa de sus dominios invadidos por el Emperador de los franceses, y demás urgencias de primera necesidad, a consecuencia de la ocupación casi total de los reinos y provincias de España, de donde ha resultado la dispersión de todos o casi todos los que componían la expresada junta y, por consiguiente, el cese de su funciones. Y aunque, según las últimas o penúltimas noticias derivadas de Cádiz, parece haberse sustituido otra forma de gobierno con el título de Regencia, sea lo que fuese de la certeza o incertidumbre de este hecho, y de la nulidad de su formación, no puede ejercer ningún mando ni jurisdicción sobre estos países, porque ni ha sido constituido por el voto de estos fieles habitantes, cuando han sido ya declarados, no colonos, sino partes integrantes de la Corona de España, y como tales han sido llamados al ejercicio de la soberanía interina, y a la reforma de la constitución nacional; y aunque pudiese prescindirse de esto, nunca podría hacerse de la impotencia en que ese mismo gobierno se halla de atender a la seguridad y prosperidad de estos territorios, y de administrarles cumplida justicia en los asuntos y causas propios de la suprema autoridad, en tales términos que por las circunstancias de la guerra, y de la conquista y usurpación de las armas francesas, no pueden valerse a sí mismos los miembros que compongan el indicado nuevo gobierno, en cuyo caso el derecho natural y todos los demás dictan la necesidad de procurar los medios de su conservación y defensa; y de erigir en el seno mismo de estos países un sistema de gobierno que supla las enunciadas faltas, ejerciendo los derechos de la soberanía, que por el mismo hecho ha recaído en el pueblo, conforme a los mismos principios de la sabia Constitución primitiva de España., y a las máximas que ha enseñando y publicado en innumerables papeles la junta suprema extinguida. Para tratar, pues, el muy ilustre Ayuntamiento de un punto de la mayor importancia tuvo a bien formar un cabildo extraordinario sin la menor dilación, porque ya pretendía la fermentación peligrosa en que se hallaba el pueblo con las novedades esparcidas, y con el temor de que por engaño o por fuerza fuese inducido a reconocer un gobierno legítimo, invitando a su concurrencia al señor Mariscal de Campo don Vicente de Emparan, como su presidente, el cual lo verificó inmediatamente, y después de varias conferencias, cuyas resultas eran poco o nada satisfactorias al bien político de este leal vecindario, una gran porción de él congregada en las inmediaciones de estas casas consistoriales, levantó el grito, aclamando con su acostumbrada fidelidad al señor Don Fernando VII y a la soberanía interina del mismo pueblo; por lo que habiéndose aumentado los gritos y aclamaciones, cuando ya disuelto el primer tratado marchaba el cuerpo capitular a la iglesia metropolitana, tuvo por conveniente y necesario retroceder a la sala del Ayuntamiento, para tratar de nuevo sobre la seguridad y tranquilidad pública. Y entonces, aumentándose la congregación popular y sus clamores por lo que más le importaba, nombró para que representasen sus derechos, en calidad de diputados, a los señores doctores don José Cortés de Madariaga, canónigo de merced de la mencionada iglesia; doctor Francisco José de Rivas, presbítero; don José Félix Sosa y don Juan Germán Roscio, quienes llamados y conducidos a esta sala con los prelados de las religiones fueron admitidos, y estando juntos con los señores de este muy ilustre cuerpo entraron en las conferencias conducentes, hallándose también presentes el señor don Vicente Basadre, intendente del ejército y real hacienda, y el señor brigadier don Agustín García, comandante subinspector de artillería; y abierto el tratado por el señor Presidente, habló en primer lugar después de su señoría el diputado primero en el orden con que quedan nombrados, alegando los fundamentos y razones del caso, en cuya inteligencia dijo entre otras cosas el señor Presidente, que no quería ningún mando, y saliendo ambos al balcón notificaron al pueblo su deliberación; y resultando conforme en que el mando supremo quedase depositado en este Ayuntamiento muy ilustre, se procedió a lo demás que se dirá, y se reduce a que cesando igualmente en su empleo el señor don Vicente Basadre, quedase subrogado en su lugar el señor don Francisco de Berrío, fiscal de Su Majestad en la real audiencia de esta capital, encargado del despacho de su real hacienda; que cesase igualmente en su respectivo mando el señor brigadier don Agustín García, y el señor don José Vicente de Anca, auditor de guerra, asesor general de gobierno y teniente gobernador, entendiéndose el cese para todos estos empleos; que continuando los demás tribunales en sus respectivas funciones, cesen del mismo modo en el ejercicio de su ministerio los señores que actualmente componen el de la real audiencia, y que el muy ilustre Ayuntamiento, usando de la suprema autoridad depositada en él, subrogue en lugar de ellos los letrados que merecieron su confianza; que se conserve a cada uno de los empleados comprendidos en esta suspensión el sueldo fijo de sus respectivas plazas y graduaciones militares; de tal suerte, que el de los militares ha de quedar reducido al que merezca su grado, conforme a ordenanza; que continuar las órdenes de policía por ahora, exceptuando las que se han dado sobre vagos, en cuanto no sean conformes a las leyes y prácticas que rigen en estos dominios legítimamente comunicadas, y las dictadas novísimamente sobre anónimos, y sobre exigirse pasaporte y filiación de las personas conocidas y notables, que no pueden equivocarse ni confundirse con otras intrusas, incógnitas y sospechosas; que el muy ilustre Ayuntamiento para el ejercicio de sus funciones colegiadas haya de asociarse con los diputados del pueblo, que han de tener en él voz y voto en todos los negocios; que los demás empleados no comprendidos en el cese continúen por ahora en sus respectivas funciones, quedando con la misma calidad sujeto el mando de las armas a las órdenes inmediatas del teniente coronel don Nicolás de Castro y capitán don Juan Pablo de Ayala, que obraran con arreglo a las que recibieren del muy ilustre Ayuntamiento como depositario de la suprema autoridad; que para ejercerla con mejor orden en lo sucesivo, haya de formar cuanto antes el plan de administración y gobierno que sea más conforme a la voluntad general del pueblo; que por virtud de las expresadas facultades pueda el ilustre Ayuntamiento tomar las providencias del momento que no admitan demora, y que se publique por bando esta acta, en la cual también se insertan los demás diputados que posteriormente fueron nombrados por el pueblo, y son el teniente de caballería don Gabriel de Ponte, don José Félix Ribas y el teniente retirado don Francisco Javier Ustáriz, bien entendido que los dos primeros obtuvieron sus nombramientos por el gremio de pardos, con la calidad de suplir el uno las ausencias del otro, sin necesidad de su simultánea concurrencia. En este estado notándose la equivocación padecida en cuanto a los diputados nombrados por el gremio de pardos se advierte ser sólo el expresado don José Félix Ribas. Y se acordó añadir que por ahora toda la tropa de actual servicio tenga press y sueldo doble, y firmaron y juraron la obediencia a este nuevo gobierno.

Vicente de Emparan; Vicente Basadre; Felipe Martínez y Aragón; Antonio Julián Alvarez; José Gutiérrez del Rivero; Francisco de Berrío; Francisco Espejo; Agustín García; José Vicente de Anca; José de las Llamosas; Martín Tovar Ponte; Feliciano Palacios; J. Hilario Mora; Isidoro Antonio López Méndez; licenciado Rafael González; Valentín de Rivas; José María Blanco; Dionisio Palacios; Juan Ascanio; Pablo Nicolás González, Silvestre Tovar Liendo; doctor Nicolás Anzola; Lino de Clemente; doctor José Cortes, como diputado del clero y del pueblo; doctor Francisco José Rivas, como diputado del clero y del pueblo; como diputado del pueblo, doctor Juan Germán Roscio; como diputado del pueblo, doctor Félix Sosa; José Félix Ribas; Francisco Javier Ustáriz; fray Felipe Mota, prior; fray Marcos Romero, guardián de San Francisco; fray Bernardo Lanfranco, comendador de la Merced; doctor Juan Antonio Rojas Queipo, rector del seminario; Nicolás de Castro; Juan Pablo Ayala; Fausto Viana, escribano real y del nuevo Gobierno; José Tomás Santana, secretario escribano.

EVALUACIÓN

Una vez realizada toda la lectura, deberán realizar un informe analítico total, el cual tendrán hasta el día jueves 12 de junio de 2009 para responder, sin ningún tipo de prorroga ni excepción. Asimismo, se le recuerda al grupo Nº 3, debe hacer entrega de su trabajo el día viernes 05 de junio de 2009, en la Coordinación Académica, a partir de las 6:00 y el digital deberán enviarlo a mi correo florimaralvarez@hotmail.com, el día de hoy o mañana, de no enviarlo repercutira en su nota.

FACILITADORA: Florimar Alvarez R.

CELULAR: 0414/2357417.

lunes, 25 de mayo de 2009

1° EVALUCIÓN 10% /FACILITADORA FLORIMAR ALVAREZ

Buenas tardes a todos los integrantes de las secciones 1 y 2, quinto semestre, Ingeniería Mecánica, de la asignatura Cátedra Bolivariana, régimen nocturno, por parte de su Facilitadora Florimar Alvarez. La presente es para publicar nuestra primera evaluación, la cual tendrá una ponderación del 10%, tal y como se los señale, en la misma deberán realizar por este medio, un informe analítico del material que a continuación les voy a suministrar, recuerden ser precavidos con los errores ortográficos, así como, colocar nombre, apellido y cédula de identidad de los integrantes cada uno de los grupos, ya que de no ser así, lo tomaré como que alguno de los mismos no trabajo. Cabe resaltar que nuestros días de contacto serán los lunes, posterior a la entrega en físico y en digital del trabajo, en la Coordinación Académica de la UNEFA-Vargas, de 6:00 p.m. a 7:00 p.m. sin excepción, de igual forma tendrán hasta el domingo de la semana siguiente para entregar por esta vía el informe, para luego hacer entrega de las notas de cada uno de ellos.

Creación de La Capitanía General de Venezuela

La Capitanía General de Venezuela fue una entidad administrativa, integrante del Imperio español, establecida por la Corona española durante su período de dominio americano, que abarcaba un territorio similar al de la actual Venezuela.

El 8 de septiembre de 1777 se expidió por orden del rey Carlos III la Real cédula de creación de la Capitanía General de Venezuela, agregándole las provincias circunvecinas a su jurisdicción "en lo gubernativo y militar" y ordenando a los gobernadores de dichas provincias que "obedezcan" al capitán general y "cumplan sus órdenes". Las provincias de Cumana, Maracaibo, Guayana, Trinidad y Margarita son separadas del virreinato de Nueva Granada en lo gubernativo y militar y unidas con la de Venezuela. Además, las de Maracaibo y Guayana pasan de la jurisdicción de la Audiencia de Bogotá a la de Santo Domingo, a la cual ya pertenecen las otras.

El Rey. - Por cuanto teniendo presente lo que me han representado el actual Virrey, Gobernador y Capitán General del nuevo Reino de Granada, y los Gobernadores de las Provincias de Guayana y Maracaibo acerca de los inconvenientes que produce el que las indicadas Provincias, tanto como las de Cumana e islas de Margarita y Trinidad, sigan unidas como al presente lo están al Vireynato, y Capitanía General del indicado Nuevo Reino de Granada, por la distancia en que se hallan de su capital Santa Fe, siguiéndose por consecuencia el retardo en las providencias con graves perjuicios de mi Real Servicio. Por tanto, para evitar estos y los mayores males que se ocasionarían en el caso de una invasión; he tenido a bien resolver la absoluta separación de las mencionadas Provincias de Cumana, Guayana y Maracaibo, é islas de Trinidad y Margarita, del Vireynato y la Capitanía General del Nuevo Reino de Granada, y agregarlas en lo gubernativo y militar a la Capitanía General de Venezuela, del mismo modo que lo están, por lo respectivo al manejo de mi Real Hacienda, a la nueva Intendencia erigida en dicha Provincia, y ciudad de Caracas, su capital. Así mismo he resuelto separar en lo jurídico de la Audiencia de Santa Fe, y agregar a la primitiva de Santo Domingo, las dos expresadas Provincias de Maracaibo y Guayana, como lo está la de Cumana y las islas de Margarita y Trinidad, para que hallándose estos territorios bajo una misma Audiencia, un Capitán General y un Intendente inmediatos, sean mejor regidos, y gobernados con mayor utilidad de mi Real Servicio. Y en su consecuencia mando al Virrey, y Audiencia de Santa Fe, se hayan por inhibidos y se abstengan del conocimiento de los respectivos asuntos que les tocaba antes de la separación que va insinuada, y a los Gobernadores de las Provincias de Cumana, Guayana y Maracaibo, e Islas de Margarita y Trinidad, que obedezcan, como a su Capitán General, al que hoy es y en adelante lo fuere de la Provincia de Venezuela, y cumplan las órdenes que en asuntos de mi Real Servicio les comunicare en todo lo gubernativo y militar; y que así mismo den cumplimiento los Gobernadores de las Provincias de Maracaibo, y Guayana a las Provisiones que en lo sucesivo despachare mi Real Audiencia de Santo Domingo, admitiendo para ante ella las apelaciones que se interpusieren según y en la forma que lo han hecho, ó debido hacer para ante la de Santa Fe, que así es mi voluntad. Dada en San Ildefonso a ocho de septiembre

de mil setecientos setenta y siete.- Yo el Rey.

Una Real Cédula del 15 de febrero de 1786 ordenó transferir la ciudad de Trujillo desde la gobernación de Caracas a la de Maracaibo. La misma cédula separó de Maracaibo a la ciudad de Barinas, erigiéndola como provincia separada.

En 1786 fue creada la Real Audiencia de Caracas con las provincias de Margarita, Venezuela, Nueva Andalucía, Trinidad, Guayana, La Grita-Mérida-Maracaibo y Barinas , siendo su primer presidente Juan Guillelmi.

Por real orden del 13 de agosto de 1790, se ordenó segregar de la provincia de Ríohacha el establecimiento de Sinamaica y agregarlo a la provincia de Maracaibo en la Capitanía General de Venezuela. El 1 de agosto de 1792 se llevó a cabo la transferencia.

En 1793 fue creado el Real Consulado.

Entre el 19 de abril de 1810 y el 30 de julio de 1812, los revolucionarios venezolanos mantienen juntas de gobierno en Caracas y en las provincias de Cumana, Margarita, Barinas, Barcelona, Trujillo y Mérida, en tanto que Maracaibo, Coro y Guayana permanecen fieles a la Regencia que gobernaba en España. Las primeras declaran la independencia el 5 de julio de 1811. El 25 de julio de 1812 las fuerzas independentistas de Miranda capitularon.

La Constitución de Cádiz fue jurada en Caracas el 21 de noviembre de 1812, creándose la Diputación Provincial de Venezuela, permaneciendo en vigencia hasta 1814.

Simón Bolívar entró en Caracas el 6 de agosto de 1813, pero en diciembre de 1814 los españoles reconquistaron Venezuela.

La restablecida Constitución de Cádiz fue jurada en Caracas el 7 de junio de 1820, permaneciendo hasta 1823.

El 10 de noviembre de 1823 fue abandonado Puerto Cabello que fue el último reducto de los españoles en Venezuela.

Movimientos Emancipadores

Conspiración de Manuel Gual y José María España o Conspiración de Gual y España, se conoce con este nombre en la Historia de Venezuela, el movimiento revolucionario que buscaba liberar a Venezuela del colonialismo del imperio español, iniciado en el puerto de La Guaira a mediados de 1797 y que finalizó el 8 de mayo de 1799. Considerado como uno de los antecedentes más cercanos de los sucesos del 19 de abril de 1810.

Manuel Gual era Capitán de infantería y hombre de refinada cultura, hijo de un Coronel español. José María España desempeñaba el cargo de teniente de justicia de Macuto.

En la conspiración de Gual y España desempeñaron un importante papel varios revolucionarios españoles que encabezados por el educador y escritor Juan Bautista Picornell, habían pertenecido a una logia masónica madrileña que había organizado en la capital de España un golpe de Estado que tenía como propósito derrocar el régimen monárquico e instaurar una República al estilo de la francesa. Este movimiento en el que también estaban implicados el profesor de matemáticas Sebastián Andrés y el de humanidades José Lax, así como el miembro del Real Colegio de Pajes, Manuel Cortés Campomanes, debía estallar el 3 de febrero de 1796, día de San Blas. Pero los mismos fueron delatados antes de lograr su objetivo siendo apresados, juzgados y condenados a muerte, pena que les fue conmutada por la del encierro en predios de América, gracias a la intervención del embajador de Francia. En diciembre de 1796 y a comienzos de 1797, los 4 conspiradores europeos fueron llegando al puerto de La Guaira, donde se les encerró en las bóvedas. Al poco tiempo Picornell y sus compañeros entraron en contacto con Gual y España, reforzando sus ideas revolucionarias. El movimiento que tuvo su foco en La Guaira desde donde se extendió rápidamente a Caracas; contó con un conjunto de documentos teóricos e instrucciones de carácter organizativo práctico. Inclusive se previeron cantos revolucionarios como la Carmañola americana, inspirada en su homónima francesa, y una canción americana surgida de la propia entraña del medio social, aunque con influencia de La Marsellesa.

Se trató del primer movimiento organizado que plantea para la América española la conformación de gobiernos republicanos y la igualdad de sus habitantes sin distingos de raza o condición social. En la conjura participaron individuos de todas las clases sociales, exceptuando a los mantuanos. En tal sentido figuraron entre los conjurados comerciantes como Manuel Montesinos Rico; los abogados criollos Nicolás Ascanio y Luís Tomás Peraza; los ingenieros militares Patricio Ronán y Juan Lartigue de Conde; funcionarios de la Real Hacienda como Joaquín Sorondo, Juan José Mendiri, Martín Goinaga; y el párroco de La Guaira, Juan Agustín González. También formaron partes de la conspiración abogados y letrados, así como muchos artesanos, muchos sargentos, cabos y soldados, unos pardos y algunos blancos.

Los objetivos de Manuel Gual y José María España era: Destitución de las autoridades españolas de Venezuela, libertad de comercio y producción, creación de una Republica con la unión de las provincias de tierra firme de Caracas, Maracaibo, Cumana y Guayana.

La conspiración de Gual y España fue delatada el 13 de julio ante el capitán general Pedro Carbonell, quien ordeno una persecución contra los conspiradores, en la cual resultaron detenidos 49 criollos y 21 españoles. Tanto Gual como España escaparon a la vecina colonia inglesa de Trinidad. Por la captura de los dos revolucionarios quienes recorrieron Curazao, Guadalupe, Martinica, Saint Thomas, Saint Croix y Trinidad, se ofrecían 500 pesos de recompensa, y en caso de presentar resistencia la cantidad aumentaba a 10.000 pesos por Gual y de 5.000 pesos por España. A pesar de la recompensa que se ofrecía por su captura, en 1799, José María España regresó secretamente a Venezuela, pero fue apresado en La Guaira y enviado a Caracas, donde la Real Audiencia lo condenó a la pena de muerte el 6 de mayo y fue ahorcado el 8 en la Plaza Mayor y su cuerpo descuartizado. Manuel Gual permaneció en la isla de Trinidad, desde donde se comunicó con el Precursor Francisco de Miranda, quien estaba en Londres. El 25 de octubre de 1800 murió en San José de Oruña (Trinidad), probablemente envenenado por un espía.

Aunque la Conspiración de Gual y España fracasó como movimiento revolucionario, los textos que se difundieron durante la misma tuvieron una considerable influencia en el movimiento emancipador de Hispanoamérica. El documento más importante que emanó de la Conspiración de Gual y España fue el de los Derechos del hombre y del ciudadano con varias máximas republicanas y un discurso preliminar dedicado a los americanos, el cual contenía como parte central el texto de los Derechos del hombre y del ciudadano, traducidos de la declaración francesa que precedió al acta constitucional del 24 de junio de 1793. Esta conjura es la de mayor contenido teórico, la más orgánica y completa, con perfecta definición de ideario y fines, de todos los movimientos precursores de la independencia de la América meridional.

Nacimiento de Simón Bolívar

El nacimiento de Simón Bolívar, a finales del siglo XVIII coincide con el final del Antiguo Régimen en España, cuando la Ilustración y sus intelectuales intentan con el incierto apoyo de un rey "extranjero", Carlos III, modernizar el país y su imperio. Citando al historiador F. García de Gortazar. "todos los esfuerzos por taponar la brecha del caos eran insuficientes y solo conseguían avivar la crisis. Ajeno a la realidad, Carlos IV vivía embobado en el irreal universo de la corte, hasta que su mundo invadió los sueños imperiales de Napoleón. Entonces despertó sobresaltado; había comenzado la pesadilla." En ese escenario nace Simón Bolívar en Caracas el 24 de julio de 1783, por entonces capital de la Capitanía General de Venezuela. Fue Bolívar el cuarto hijo del coronel Juan Vicente Bolívar Ponte y doña María de la Concepción Palacios Blanco, criollos arraigados de varias generaciones en suelo americano y educados en el viejo y rancio estilo eclesiástico de aquella iglesia católica que mantenía todo su poder, y a ambos lados del océano. Bolívar se educa también en esa fe, y también en ese entorno social familiar, perteneciente a la clase social de los mantuanos, ricos terratenientes y hacendados. Esa unión adquiere carácter en Bolívar desde su bautizo en la propia Catedral, y con los nombres de Simón José Antonio de la Santísima Trinidad, y de alguna forma encarrila su vida, le permite a su mente despierta forjarse, con las posibilidades económicas propias de las que le dota un pariente suyo, por lo demás clérigo, el padre Juan Félix Jerez-Aristiguieta y Bolívar, al instituir en su favor un rico patrimonio, llamado "Vínculo de la Concepción".

Su Bautizo

El 30 de Julio de 1.783, la señorial Casona de San Jacinto en Caracas, residencia de la familia Bolívar, está de fiesta. Se bautiza ese día el nuevo hijo, nacido hace apenas 6 días antes, el 24 de Julio. Como padrino del niño está su abuelo materno: Don Feliciano Palacios y Sojo, y oficia con licencia como sacerdote, el primo Jerez de Aristiguieta. La ceremonia se efectúa en la Catedral en la Capilla de la Santísima Trinidad, propiedad de la familia Bolívar.

El niño iba a llamarse Pedro José Antonio de la Santísima Trinidad; pero al momento de ponerle el agua que borra el pecado original, el canónigo Jerez de Aristiguieta le cambió el nombre de Pedro por el de Simón.

Al regresar al templo de la Casona de San Jacinto, el padre del niño. Don Juan Vicente Bolívar, se entera de lo ocurrido y le pregunta al Canónigo:

¿Por qué has hecho ese cambio Juan Félix?

No se como explicártelo, pero he sentido una voz interior, un extraño presentimiento, una inspiración venida seguramente de lo alto, que me ha dicho que ese niño será, andando el tiempo. "El Simón Macabeo de las Américas".

Infancia del Simón Bolívar.

En la Caracas colonial cuya población no sobrepasaba unos treinta mil habitantes, Simoncito creció como todos los niños de su rango social; mecido en los brazos de una esclava negra llamada Hipólita.

Su nodriza, es quien amaba como a una segunda madre, acompañando a sus padres en sus oficios religiosos, jugando con otros niños de su edad en el patio perfumado de granadas de su casa natal y recibiendo las enseñanzas de sus primeros maestros.

Los Valles de Aragua eran entonces las tierras más fértiles de Venezuela. allí en la pequeña población de San Mateo, la familia Bolívar poseía una hacienda. Los cuatro hermanos solían viajar ha ella de vez en cuando. Les gustaba ver como cantaban en los terneros o fiestas patronales.

Juan Vicente Bolívar y Ponce, padre de el Libertador, murió el 19 de Enero de 1.786, a la edad de 60 años y su esposa Maria de la Concepción Palacios de Bolívar, falleció después el 6 de Julio de 1.792, a la temprana edad de 34 años. De consiguiente, Simón Bolívar tenía apenas dos años y medio de edad cuando perdió a su padre y 9 cuando quedó huérfano al perder también a su Madre.

Simón a pesar de ser el menor siempre era líder o cabecilla. Preferiría irse con los esclavos y mestizos que trabajaban en la plantación. Con ellos se bañaba en el río y con ellos jugaba al trompo y subía a los árboles. Allí también aprendió a montar a caballo. A los 8 años tenía ya fama de ser estupendo jinete.

Pero a pesar de estos respiraderos la infancia de Simón fue muy dolorosa. Un día, estando en Caracas la Mamá se pone muy triste. Los niños reciben orden de no alborotar en casa. Se entornan las ventanas. El médico de la familia va diariamente para tratar la enfermedad del Papá. María Antonia la mayor lo comprende antes que los otros.

Papá está muriendo - dice en voz bajita a los demás hermanos.

Toda la familia se vistió de lutos. Los numerosos amigos y parientes desfilaron antes del féretro. Doña Concepción reunió a los cuatro hijos. Los besó en silencio y luego con lágrimas muy limpias en los ojos les dice:

Papá ha muerto. Papá ha ido al cielo. Desde ahora yo sabré darles el cariño de su ausencia.

Quizá el pequeño Simón no logra entender la muerte de su padre apenas tenía 3 años.

Don Feliciano Palacios, padre de Doña María de la Concepción queda como tutor de los niños, pero murió al año siguiente. Después de la muerte del abuelo Simón quedó bajo el cuidado de su tío Carlos Palacios, quien se hace cargo de el y sus hermanos. El ambiente familiar termina desmoronándose con el casamiento de sus hermanas y la salida de Juan Vicente al cargo de otro tutor.

Este cambio de ambiente influye sobre Simón, quien al poco tiempo huyó de la casa del tío y pretendió vivir en la casa de su hermana Maria Antonia. Esta dio origen a un pleito judicial entre su tutor y el matrimonio Clemente Bolívar; la pareja alegó todas las razones que le asistían a fin de que la Real Audiencia permitiera que el joven viniera con ellos, pero la Audiencia falló en favor del tío Carlos Palacios, y Simón debió obedecer, no sin antes dejar en claro su opinión sobre el hecho, la cual fue asentada en el expediente del juicio, dijo, entre otras cosas "si a los esclavos se les permite cambiar de dueño cuando eran objeto de malos tratos, ¿Por qué no se le permite a él vivir con la gente que más le agradaba?; que el tribunal podía disponer de sus bienes, mas no de una persona.

A raíz de este incidente, el joven Simón ha sido confiado a Simón Rodríguez quien dirigía en esa época una escuela de primeras letras en Caracas. Pedagogo Liberal y excéntrico, de vasto pensamiento universalista, supo sembrar en el alma de su alumno el germen de las ideas nuevas "Usted formó mi corazón para la libertad, para la grandeza, para lo hermoso. Yo he seguido el sendero que usted me señaló; escribió Bolívar a su maestro Rodríguez muchos años más tarde. Otros de sus profesores que el célebre Andrés Bello, conocido como el maestro de América y el más grande humanista del continente.

A los 14 años, Simón ingresó con el rango de Cadete en el batallón de milicias de Blancos de los Valles de Aragua, y un año más tarde era ascendido a Sub Teniente. Su hoja de sus viciosrezaba entonces: "Valor: conocido: aplicación sobresaliente" pero no será nunca militar de escuela. El lo será de todas y su arte de la guerra, a pesar de todos los manuales que había leído y asimilado saldrá más bien del fulgor de su genio de su constancia de sus cualidades de caudillo excepcional que conducirá a la victoria a las multitudes enardecidas por su verbo, por su patriotismo y por su amor a la libertad.

La Educación de Bolívar.

La formación educativa de Bolívar fue bastante informal, considerando que no fue un alumno regular que cursara estudios desde la educación elemental hasta la universidad.

Al igual que otros muchos ricos y bien educados criollos, él recibió instrucción de tutores privados en su propia casa. Solamente durante cuatro periodos en su niñez asistió a una escuela pública y vivió en la casa de su preceptor Simón Rodríguez.

De acuerdo con su propio testimonio, su educación fue lo mejor que una persona de su rango podía adquirir en su patria para este entonces.

En una conocida carta enviada al General Santander, Bolívar ofreció uno de los más claros testimonios sobre su temprana formación. En esa carta, Bolívar trataba de desautorizar a un detractor suyo llamado Molíiens, cuyo testimonio calificó de injusto y falso.

El Libertador afirmó en la carta que no era verdad que su educación fuese descuidada, pues su madre y toda su familia hicieron lo posible para que tuviese la formación apropiada y para ello contrataron los mejores maestros del país.

En esta misma carta, el agrega que Simón Rodríguez, le enseñó a leer y a escribir, que Andrés Bello le instruyó en el arte de la composición y en geografía, y el padre Andujar un intelectual admirado por Humboldt le enseñó matemática en una academia diseñada especialmente.

Después dice Bolívar, fue enviado a Europa a estudiar idiomas extranjeros y a asistir a la Academia de San Fernando, en Madrid, para mejorar su aprendizaje de matemática.

Allí en Madrid también tomó lecciones de esgrima, danza y equitación. Finalmenteen un significativo pasaje, el reconoció su deuda intelectual con la ilustración Francesai "Es verdad que yo no he aprendido la filosofía de Aristóteles ni los códigos del crimen y del error, pero el señor Molliens no ha ido tan profundo como yo en el estudio de Locke, Condillac, Buifon, Helvetius, Montesquieu, Mably y los clásicos de la antigüedad, sean los filósofos, historiadores, oradores o los poetas; así como los clásicos modernos de España, Francia, Italia y algunos de Inglaterra.

Sus maestros fueron:

1. Francisco A Carrasco

2. Fernando Vides

3. José Antonio Negrete

4. Guillermo Pelgron

5. Padre Andujar

6. Simón Rodríguez

7. Andrés Bello

8. Alejandro Humboldt

9. Francisco Utariz

10. Sime Bompland

Vida Sentimental y Matrimonio del Libertador: El sueño comienza a realizarse el 19 de Enero de 1.794 va a cumplir 17 años. La despedida en la Guaira es muy emotiva. Su tío Esteban había sido nombrado residente algo así como Viceministro de Hacienda de España. También es amigo del Marqués de Ustariz. En la casa del Marqués de Ustariz es centro de reuniones culturales. Posee una enorme biblioteca que el entusiasma. Le apasiona leer libros filosóficos. El propio Simón Rodríguez no echaría en falta ninguno de los volumen que el admiraba. En la casa de Ustariz no sólo aprende a pensar y a expresarse con profundidad, también conoce a una noble dama que le roba el corazón, se llamaba María Teresa Rodríguez del Toro y Alayza. Tiene un enamoramiento tan repentino como ardiente. Simón quería casarse con ella enseguida. El papá de ella se opone por razones de edad ¡los dos son demasiados jóvenes! Tuvo que esperar dos años. Se veían con frecuencia porque Bolívar había encontrado en ella la ternura y el cariño que le faltaron desde la muerte de su Mamá. María Teresa Rodríguez del Toro, además era muy bella, muy dulce y muy sentimental. Por fin la boda se celebraba en Madrid el 24 de Mayo de 1.802. Ella tiene 20 años, el tiene 19, los novios pudo exhibir como testigo del acto y primer declarante a un empingorotado "Sr. Don Luís Quijada Quiñones y Moreno, Marqués del inicio Conde de Revolledo. Bolívar no tuvo a su lado ningún pariente inmediato, pues de sus dos tíos Esteban y Pedro ninguno estuvo presente en su matrimonio. Llenos de amor y ilusiones la juvenil pareja regresa a Caracas. Los parientes reciben con fiestas. La luminosidad y colorido del trópico deslumbran a María Teresa. Visitan también la hacienda San Mateo. Allí precisamente contrae una enfermedad tropical. El 22 de Enero casi a los ocho meses de casada, muere entre asombro y consternación de la familia. La prematura viudez fue un suceso decisivo en la vida de Bolívar, el mismo comprendió así: “Miren ustedes lo que son las cosas; si no hubiera enviudado quizá mi vida hubiera sido otra; no sería el General Bolívar, ni el Libertador, aunque convengo en que mi genio no era para ser Alcalde de San Mateo”.

EVALUACIÓN

Una vez realizada toda la lectura, deberán realizar un informe analítico total, el cual tendrán hasta el día domingo 31 de mayo de 2009 para responder, sin ningún tipo de prorroga ni excepción. Asimismo, se le recuerda al grupo Nº 2, debe hacer entrega de su trabajo el día viernes 29 de mayo de 2009, en la Coordinación Académica, de 6:00 p.m. a 7:00 p.m.

FACILITADORA: Florimar Alvarez R.

CELULAR: 0414/2357417.

sábado, 23 de mayo de 2009

Seccion III. Catedra Bolivariana

Evaluación

1. Identifique los movimientos emancipadores desarrollados en el siglo XVIII y las razones que inspiran o generan cada uno de ellos.

2. Identifique tres logros de la revolución francesa e identifique como se relaciona con el pensamiento de Simón Bolívar.

Consideraciones Finales: La presente evaluacion debe ser respondida en el blogger en el periodo del 24 al 29 de mayo. La respuesta es en grupo.

Prof Luis Martinez